En la actualidad, uno de cada tres aragoneses está vinculado a alguna de las organizaciones que configuran la Economía Social. Más de cuatrocientas mil personas participan, colaboran o forman parte de asociaciones, fundaciones, cooperativas, mutuas, sociedades laborales, empresas de inserción, centros especiales de empleo, etc. En Aragón, estas entidades representan aproximadamente un 4,5 por ciento del PIB y han creado más de 20.000 puestos de trabajo.

Las entidades de la Economía Social surgen como respuesta a las diversas necesidades sociales del entorno en el que se desarrollan, aportando soluciones positivas e innovadoras a través de diversas formas y actuaciones, tanto en lo empresarial como en lo social, y que tienen como consecuencia más inmediata su aportación a la cohesión social a través del desarrollo local.

 

Sector de la economía social en Aragón

La Economía Social aragonesa es un sector formado por un conjunto de entidades heterogéneo en actividades, programas, estructuras e intereses, pero con unos principios comunes que lo definen como tal sector.

El conjunto de sus principios y formas de actuación hace que estas entidades puedan ser consideradas como una pieza clave para el desarrollo de la economía y la sociedad aragonesa. Por otro lado, en distintos estudios realizados sobre la Economía Social se destaca el notable crecimiento experimentado por estas entidades en España, su incremento en su participación en la generación del PIB, su papel como generadoras de empleo, su apuesta por un modelo de emprendedor colectivo basado en las redes de apoyo mutuo, su labor eficaz para detectar y atender las nuevas demandas sociales y su destacada eficiencia en el desarrollo de “capital social”.

Así mismo, se constata que las entidades de la Economía Social son creadas por la ciudadanía que busca construir una sociedad diferente y que contempla las funciones del sector público como: la de asignación de recursos, la de redistribución de la renta y la riqueza, y la regulación de desequilibrios en distintos ámbitos del sistema. Siendo especialmente importante la regulación de los desequilibrios del mercado de trabajo, su actuación como mecanismo que fomenta la estabilización territorial de la actividad productiva y del desarrollo endógeno y, por último, como generadora de capital social que coayuda al desarrollo económico sostenible en dichas áreas geográficas.

Con todo ello, la realidad de la Economía Social aragonesa hay que situarla en un territorio extenso, cuya población se concentra en su capital, Zaragoza. Aun así, las entidades de la Economía Social están presentes en toda la comunidad autónoma, de forma que existe una realidad amplia y diversa de entidades comprometidas con las personas y los valores de la economía social.

Las diferentes entidades de la Economía Social, cooperativas, las sociedades laborales, los centros especiales de empleo, las empresas de inserción, asociaciones y fundaciones, trabajan día a día en sus diferentes ámbitos de actuación y también se articulan a través de diferentes plataformas especializadas en cada uno de estos ámbitos.