El pasado 25 de diciembre, Ángel Iñigo alumno de prácticas de la Universidad de Zaragoza en CEPES Aragón durante el primer cuatrimestre del curso 2025-2026 escribía el siguiente artículo en el Diario de Teruel, donde escribe acerca de la Economía Social y la juventud.

Los jóvenes y la Economía Social: construir futuro sin renunciar a los principios

Cuando las personas importan más que el capital, la economía social es el camino de cambio

¿Existe algo más allá del modelo de economía tradicional? ¿Se puede hacer economía sin traicionar tus valores? ¿Hay posibilidad de cambio en un mundo que pone el dinero por encima de las personas? Estas son preguntas que nos hacemos, especialmente nosotros, los jóvenes. Mientras estudiamos, empezamos a salir al mundo laboral o nos planteamos emprender, nos damos cuenta de que tenemos una larga vida laboral por delante y no siempre sabemos cómo enfrentarla, ni si es posible encajar en el modelo de economía tradicional que hemos conocido toda nuestra vida, sin sacrificar los valores sociales que se nos han inculcado.

Este reto se hace inevitable: cada sitio que visitamos, cada producto que compramos y cada servicio que consumimos está acompañado de producción no sostenible, materialismo y empresas que priorizan el lucro por encima de las necesidades de sus propios trabajadores e incluso de la sociedad en general. A veces parece imposible hacerle frente a esta forma de hacer economía tan contraria a valores como la justicia o la sostenibilidad, y más aún si no contamos con la experiencia ni los recursos suficientes para enfrentarnos a ella.

Continua el artículo en el siguiente enlace del Diario de Teruel.